miércoles, 28 de febrero de 2018

Papá, déjame jugar a mi.

¡Buenas tardes!

Hoy os vengo a hablar sobre un tema que quizás pocos sepáis, los padres en el fútbol base, he decidido hablar de fútbol ya que hoy en día es el deporte en el que más aparecen estos actos y porque además, me toca de cerca, ya que yo juego a fútbol y mi hermano también, y no os podéis hacer una idea de las barbaridades que he tenido que escuchar.

Me acuerdo cuando de pequeña era la única niña de mi equipo (ya que aún no había equipos femeninos en mi ciudad), todos mis compañeros me trataban de maravilla, al igual que mi entrenador y que todos los que formaban parte del club, el problema aparecía a la hora de jugar los partidos, más de una vez, y de dos y tres, mis padres se han tenido que callar y aguantar (y les doy las gracias) contestar a comentarios del tipo ´´dale una patada a esa puta niña´´, ´´niñata tu vete a jugar con las muñecas´´ o ´´¿cómo dejarán los padres de esa niña que juegue a fútbol? vete a jugar con cocinitas´´ y si, comentarios de este tipo en pleno siglo XXI, lo bueno de todo esto es que yo conocía a la mayoría de los otros niños del parque, de cumpleaños o de mil cosas y con ellos me llevaba genial, ¿el problema de todo esto? los padres, como siempre.

Pero este tipo de actos no son los únicos que aparecen en este deporte, recuerdo una vez en un partido de mi hermano, él tendría 12 años, es decir, estaban jugando niños de 12 años, pues bien, hubo una jugada en la que un niño del equipo de mi hermano le hizo una falta a un niño del otro equipo, hasta aquí todo normal, estás jugando a fútbol y es normal que te hagan una falta, repito, estos niños tenían 12 años, juegan sin maldad ninguna, bueno pues le faltó tiempo al padre del niño que recibió la falta para ponerse como un energúmeno y empezar a insultar al chaval que le había hecho la falta a su hijo, acto seguido aparece el padre del chico que había hecho la falta, empezaron a discutir, algunos padres intentaron separarlos, a todo esto sus hijos y y todos los niños allí presentes estaban presenciando esa escena, ¿de verdad sois vosotros padres? me daría vergüenza que mi hijo me viera así, bueno, pues la ´´conversación´´ entre ambos padres siguió hasta que uno de ellos decidió morderle la oreja al otro, exacto ¡MORDERLE LA OREJA! a tanto llegó que le arranco un trozo de ella, a partir de ahí perdí el rastro de la historia, supongo que habría denuncia, eso si, tendríais que haber visto a los dos niños cuando terminó el partido, se dieron la mano y aquí no ha pasado nada.

Esto que acabo de contar son anécdotas que me han pasado a mi, pero os aseguro que si habéis visto el telediario hace poco o si buscáis en internet obtendréis muchas más,¿por qué tenemos que hacer de un deporte tan bonito, que nos saca tantas sonrisas a quienes lo practicamos algo malo? con esto quiero hacer reflexionar sobre que los niños son niños y no tienen maldad ninguna, a lo mejor son los padres los que se tienen que ver un poco por dentro y contener sus ganas de insultar y dejar que sus hijos jueguen sin tener que estar mirando continuamente a la grada, por supuesto esto no lo hacen todos los padres, y ojalá no lo hiciera ninguno.



Fuente: Facebook


  

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